Habeas Data – Datos Personales – Privacidad

Hábeas data por exceso de antigí¼edad de los datos y su relación con la imposición de costas

Posted: octubre 23rd, 2007 | Author: | Filed under: Argentina, Casos, Informes comerciales | No Comments »

Publicado en El Derecho, allergy Nº 11.864, hemophilia Año XLV, urticaria del 18 de octubre de 2007, pág. 1.

*Hábeas data por exceso de antigí¼edad de los datos y su relación con la imposición de costas*
*por Luis R. Carranza Torres*

_Ningún juego puede ser jugado sin reglas_
Ví€CLAV HAVEL, dramaturgo y polí­tico checo

Sumario: 1. El fallo y sus cuestiones. 2. Finalidad del registro de datos de solvencia patrimonial. 3. Algunas puntualizaciones respecto de la imposición de las costas en el hábeas data. 4. La necesidad de resguardo de los datos de las personas en el derecho del siglo XXI.

*1. El fallo y sus cuestiones*

Lo decidido en los autos “Zappino Jorge Salvador c/ Compañí­a Financiera Argentina s.a. s/ amparo”, por la Sala B de la Cámara Nacional en lo Comercial, una vez más nos pone frente a dos cuestiones de acentuada importancia en materia de protección de datos.
La primera de ellas, respecto del tiempo que deben guardarse los registros relativos a la solvencia patrimonial de las personas. Tema que nos conduce a tener que considerar la finalidad misma del registro y publicidad de tales datos.
En segundo lugar, el fallo realiza algunas consideraciones a destacar, respecto de la imposición de costas en el hábeas data. Debiendo repararse en el punto, que siendo dicha acción de protección de datos personales, una garantí­a constitucional de ribetes acusadamente especí­ficos, resulta por tanto lógico que en la materia de las costas procesales tengamos que estar a ciertos parámetros propios.
Tanto en uno como otro caso, fallos como el que aquí­ comentamos, no hace sino confirmar el impacto de las nuevas tecnológicas en la vida diaria de las personas, y la consiguiente necesidad que el derecho atienda sus continuas, y muchas veces mutantes, necesidades de amparo jurí­dico.

*2. Finalidad del registro de datos de solvencia patrimonial*

Solvencia, según el Diccionario de la Lengua Española realizado por le Real Academia, admite varios significados, a saber: 1) Acción y efecto de solver o resolver; 2) Carencia de deudas; 3) Capacidad de satisfacerlas; 4) Cualidad de solvente.
A su vez, solvencia deriva de solver, vocablo que proviene del latí­n solvÄ•re, siendo un término en desuso que refiere a la capacidad de resolver una duda o hallar la solución de un problema.
De todas las significaciones expresadas, la que nos interesa aquí­, es la que alude a la capacidad de satisfacer deudas
En este sentido, con la voz solvencia se alude a la situación fáctica de tener o contar con medios suficientes para satisfacer las propias deudas y cumplir con los compromisos adquiridos. Circunstancia que se traduce en un nivel de prestigio comercial, intelectual o moral.
En su artí­culo 26 la ley de protección de datos personales establece que solamente se podrá registrar y difundir en la prestación de servicios de información crediticia, –¦datos personales de carácter patrimonial relativos a la solvencia económica y al crédito-, así­ como –¦datos personales relativos al cumplimiento o incumplimiento de obligaciones de contenido patrimonial-.
Estamos entonces hablando de datos que pueden ayudar a indicar un comportamiento de pago futuro. Tales registros, para cumplir con dicha función, deben poseer, inexcusablemente, actualidad. Ya que los datos de un pasado no reciente carecen de toda habilidad para mostrar o permitir inferir dicho comportamiento, atneto el tiempo transcurrido.
Es por ello que la ley, en el cuarto párrafo de dicho artí­culo 26 , impone un plazo para su difusión, determinando que los datos cuya antigí¼edad supere los cinco años, que se reduce a dos en el caso de regularizarse la obligación, no pueden ser difundidos. Sin que obste a ello que la obligación se halle o no prescripta, desde que la información no tiene otra función que ayudar a determinar la solvencia de una determinada persona.
Resulta claro asimismo que la antigí¼edad a que hace mención la norma debe computarse a partir del acaecimiento del hecho, cualquiera sea su tiempo de registro. Pues la ley habla de datos y no de registro, para empezar. Y en segundo lugar por una cuestión de lógica elemental. Es el hecho del cumplimiento o incumplimiento y no su registro, lo que resulta hábil para ponderar la capacidad de afrontar sus obligaciones futuras de una persona.
Esto último determina, asimismo, que sólo pueden registrarse datos efectivamente ocurridos (cumplimientos o incumplimientos), y no potenciales.
Es por ello que, como nos dice Palazzi, ante la difusión de datos que superan la antigí¼edad fijada en la ley, o que por otra causa no resulten hábiles para evaluar la solvencia económica de una determinada persona, la entidad de provisión de información crediticia del caso “… esta ejerciendo abusivamente el derecho a informar y a trabajar que le asiste, en detrimento del derecho a la privacidad del registrado” (

3. Algunas puntualizaciones respecto de la imposición de las costas en el hábeas data

En relación a las costas, no se halla en la ley 25326 una regulación particular, por lo que en virtud del art. 37 corresponde aplicar las normas relativas al amparo, en donde se sigue el criterio general de imponerlas a la parte vencida, en virtud de la aplicación del principio objetivo de la derrota.
En los autos “Zappino Jorge Salvador c/ Compañí­a Financiera Argentina s.a. s/ amparo”, la Sala impone las mismas a la entidad demandada, no obstante haber dado de baja el dato durante el proceso, entendiendo que con su mora en suprimir el dato, -puso al accionante en la necesidad de accionar-.
De nuestra parte, hemos entendido que respecto de las acciones de hábeas data, sólo procede para el caso de allanamiento, lo preceptuado por al art. 70 inc. 1 del CPCCN, si éste, no hubiese sido intimado de modo extrajudicial por idéntico objeto al de la pretensión de la acción interpuesta, o si siendo intimado, no se hubiese negado a cumplir con lo pedido por el ahora actor.
Existiendo una intimación previa al retiro de los datos, que resulta condición necesaria para admitir la acción judicial, la negativa u omisión del requerido a cumplimentar con lo pedido, no deja otra salida al titular de los datos que recurrir a la autoridad judicial por la ví­a del hábeas data a fin de hacer cesar dicha situación. Por lo que la baja del dato o incluso un allanamiento expreso carece de significación para eximirse de las costas del proceso. Sin perjuicio que tal acto sea meritado respecto del -quantum- de ellas, al haber posibilitado una finalización anticipada del pleito.
En el mismo sentido se ha entendido que siendo un deber de la empresa que lucra con la emisión de informes de los que surge la eventual solvencia comercial de las personas, el instrumentar las medidas necesarias para que la información suministrada se ajuste a la realidad o soportar sus consecuencias, sin que sean los propios sujetos pasivos de la información los que deban aportar los datos pertinentes, consecuentemente, si fue necesaria la iniciación del proceso para rectificar la información existente en los respectivos archivos informáticos que se encontraban desactualizados, resulta justificada la imposición de costas a la accionada .
Asimismo, se ha entendido por parte de la jurisprudencia, que en las acciones de hábeas data no resulta procedente la eximición de costas del art. 68 párr. 2º del Cód Procesal fundado en el argumento de que la falsa o incorrecta información que brindó la demandada fue suministrada por otra entidad .

*4. La necesidad de resguardo de los datos de las personas en el derecho del siglo XXI*

El constante avance tecnológico de nuestra época genera, a la par de nuevas formas de consumo, y mayor multiplicidad de bienes, nuevos riesgos jurí­dicos para las personas.
La mediatización de las relaciones humanas, en virtud de dicho factor tecnológico, pensado este último para atender de modo masivo y despersonalizado cada vez mayores porciones de nuestra vida diaria, coloca no pocas veces al ser humano, como sujeto de derechos, como titular de sus propios datos, en una situación de desprotección no por otro ser humano, sino frente a tecnologí­as inanimadas o estructuras burocráticas no estatales, pero con similar .capacidad de afectarlo en sus derechos básicos.
Frente a ello, la leal actuación de la acción de hábeas data, por parte de todos los actuarios comprometidos en ella (titular de datos, entidad registrante, jueces, abogados) se presenta como una de las pocas soluciones para resguardar la dignidad de las personas en el contexto tecnológico.



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