Habeas Data – Datos Personales – Privacidad

Central de riesgos publica del banco de Francia

Posted: enero 31st, 2007 | Author: | Filed under: Informes comerciales, Normas | No Comments »

CODE DE LA CONSOMMATION
(Partie Législative)
Article L333-4

(Loi nº 98-657 du 29 juillet 1998 art. 97 I Journal Officiel du 31 juillet
1998)

(Loi nº 2003-710 du 1 aoí»t 2003 art. 35 XIII, medications art. 36 Journal Officiel du 2
aoí»t 2003)

(Loi nº 2004-801 du 6 aoí»t 2004 art. 18 IX Journal Officiel du 7 aoí»t 2004)

(Loi nº 2005-32 du 18 janvier 2005 art. 126 Journal Officiel du 19 janvier
2005)

(Loi nº 2005-516 du 20 mai 2005 art. 16 IV Journal Officiel du 21 mai 2005
en vigueur le 31 décembre 2005)

Il est institué un fichier national recensant les informations sur les
incidents de paiement caractérisés liés aux crédits accordés aux personnes
physiques pour des besoins non professionnels. Ce fichier est géré par la
Banque de France. Il est soumis aux dispositions de la loi nº 78-17 du 6
janvier 1978 relative í  l’informatique, prosthetic aux fichiers et aux libertés.
Les établissements de crédit visés par la loi nº 84-46 du 24 janvier 1984
relative í  l’activité et au contrí´le des établissements de crédit sont tenus
de déclarer í  la Banque de France les incidents visés í  l’alinéa précédent.
Les frais afférents í  cette déclaration ne peuvent íªtre facturés aux
personnes physiques concernées.
Dí¨s que la commission instituée í  l’article L. 331-1 est saisie par un
débiteur en application du premier alinéa de l’article L. 331-3, elle en
informe la Banque de France aux fins d’inscription au fichier institué au
premier alinéa du présent article. La míªme obligation pí¨se sur le greffe du
juge de l’exécution lorsque, sur recours de l’intéressé en application du
deuxií¨me alinéa de l’article L. 331-3, la situation visée í  l’article L.
331-2 est reconnue par ce juge ou lorsque le débiteur a bénéficié de
l’effacement des dettes résultant de la procédure de rétablissement
personnel en application de l’article L. 332-9.
Le fichier recense les mesures du plan conventionnel de redressement
mentionnées í  l’article L. 331-6. Ces mesures sont communiquées í  la Banque
de France par la commission. L’inscription est conservée pendant toute la
durée de l’exécution du plan conventionnel, sans pouvoir excéder dix ans.
Le fichier recense également les mesures prises en vertu des articles L.
331-7 et L. 331-7-1 qui sont communiquées í  la Banque de France par le
greffe du juge de l’exécution. S’agissant des mesures définies í  l’article
L. 331-7 et au premier alinéa de l’article L. 331-7-1, l’inscription est
conservée pendant toute la durée d’exécution de ces mesures, sans pouvoir
excéder dix ans. S’agissant des mesures définies au troisií¨me alinéa de
l’article L. 331-7-1, la durée d’inscription est fixée í  dix ans.
La Banque de France est seule habilitée í  centraliser les informations
visées í  l’alinéa précédent.
Les organismes professionnels ou organes centraux représentant les
établissements visés au deuxií¨me alinéa sont seuls autorisés í  tenir des
fichiers recensant des incidents de paiement.
La Banque de France est déliée du secret professionnel pour la diffusion,
aux établissements de crédit et aux services financiers susvisés, des
informations nominatives contenues dans le fichier.
Il est interdit í  la Banque de France et aux établissements de crédit de
remettre í  quiconque copie, sous quelque forme que ce soit, des informations
contenues dans le fichier, míªme í  l’intéressé lorsqu’il exerce son droit
d’accí¨s conformément í  l’article 39 de la loi nº 78-17 du 6 janvier 1978
précitée, sous peine des sanctions prévues aux articles 226-22 et 226-21 du
code pénal.
NOTA : Loi 2005-516 2005-05-20 art. 16 V :
1 – Jusqu’í  leur échéance, les investissements réalisés conformément aux
dispositions de l’article 15 de la loi nº 90-568 du 2 juillet 1990 précitée
dans sa rédaction en vigueur jusqu’í  la date de publication de la présente
loi demeurent régis par ces dispositions.
2 – Les dispositions des I í  IV entrent en vigueur í  la date du transfert
prévu au 1 du II. Le décret nº 2005-1068 du 30 aoí»t 2005 fixe la date de
transfert prévu au 31 décembre 2005.

Article L333-5

(Loi nº 2003-706 du 1 aoí»t 2003 art. 46 II Journal Officiel du 2 aoí»t 2003)

Un arríªté du ministre, pris aprí¨s avis de la Commission nationale de
l’informatique et des libertés et du comité consultatif du secteur
financier, fixe notamment les modalités de collecte, d’enregistrement, de
conservation et de consultation de ces informations.


Nuevo dictamen de derecho al olvido de la Fiscalí­a ante la cámara comercial

Posted: enero 24th, 2007 | Author: | Filed under: Argentina, Casos, Informes comerciales | No Comments »

Juz. 23 -“ Sec. 45 Sala C nº 52462/05
-Torri Marta Laura c/ Bankboston N.A. s/ Amparo- (FG n* ° 94813)

Excma. Cámara:
1. El juez de primera instancia, cystitis a fs. 173/6 hizo lugar parcialmente a la acción de habeas data y condenó a Bankboston N.A. a suprimir aquellos datos de la actora vinculados a la cuenta informada en autos que excedan los dos años de la fecha en que se extinguió la obligación.
2. Ambas partes apelaron.
La actora expresó agravios a fs. 181/5. Negó la existencia de la deuda, a la vez que destacó que aún en el supuesto de que la misma hubiera existido en el año 2000, a la fecha corresponderí­a la supresión de los informes por haber transcurrido el plazo de caducidad de cinco años que surge del art. 26 inc. 4º de la ley 25326.
La demandada expresó agravios a fs. 187/92. Manifestó que el banco no brinda información superior a los dos años y que por ello la sentencia resulta imposible de cumplir.
3. Considero que el recurso articulado por la actora debe ser admitido mientras que el de la demandada debe ser desestimado.
En el caso, se trata de determinar si transcurrió el plazo de caducidad respecto de la deuda que de acuerdo a los informes del Banco demandado se habrí­a originado el 28 de noviembre de 2000. Para ello, será dirimente determinar la fecha a partir de la cual ha de computarse el plazo de caducidad.
El art. 26.4 LPDP dice -“en lo pertinente que sólo se podrán archivar, registrar o ceder los datos personales que sean significativos para evaluar la solvencia económico financiera de los afectados durante los últimos cinco años.
Por su parte, el decreto reglamentario 1558/01 agrega, al referirse al plazo de caducidad, que el cómputo de cinco años será a partir de la fecha de la última información adversa archivada que revele que dicha deuda era exigible.
De los informes reunidos en autos surge que el banco informó de la existencia de la deuda a partir del mes de noviembre de 2000, repitiendo en lo sucesivo esa información hasta el mes de enero de 2006 (v. informes de fs. 144 y de fs. 161/163).
En ese contexto, considero que el plazo de caducidad de cinco años al que se refiere el art. 26.4 LPDP comenzó a operara partir del 28 de noviembre de 2000 cuando el banco verificó la mora del deudor.
Es que el plazo de caducidad debe computarse a partir de la fecha de la última información significativa que revele que existencia de una deuda exigible. En ese sentido no basta la mera repetición de la información original respecto de la deuda.
De admitirse la interpretación contraria, la norma permitirí­a al banco informante postergar sine die el transcurso del plazo de caducidad a través de la utilización de un recurso tan simple como lo es repetir mensualmente la información registrada.
Tal interpretación es claramente inadmisible porque tendrí­a la virtualidad de neutralizar el derecho al olvido consagrado por la ley de protección de datos personales.
El decreto 1558/01 no puede en ningún caso derogar ni desnaturalizar la ley que reglamenta. Por lo tanto, debe entenderse que cuando el decreto establece que el plazo de caducidad se cuenta a partir de la fecha de la última información adversa registrada, se refiere a la última información significativa en los términos del art. 26 LPDP y no a datos que nada agregan a la información original.
Por lo tanto, toda vez que el plazo de caducidad debe computarse a partir del 28 de noviembre de 2000, a la fecha los datos referidos a esa deuda han caducado, debiendo por ende ser suprimidos.
Por las razones expuestas opino que V.E. debe admitir el recurso de apelación deducido por la actora y revocar la resolución apelada.
Dejo así­ contestada la vista conferida.
Buenos Aires, febrero de 2007.


PERU – LEY 27489 – REGULA LAS CENTRALES PRIVADAS DE INFORMACIÓN DE RIESGOS

Posted: enero 15th, 2007 | Author: | Filed under: Informes comerciales, Internacional, Normas | No Comments »

LEY 27489 QUE REGULA LAS CENTRALES PRIVADAS DE INFORMACIÓN DE RIESGOS Y DE PROTECCIÓN AL TITULAR DE LA INFORMACIÓN

(Publicada el 28.06.2001)

TíTULO PRIMERO

DISPOSICIONES GENERALES

Artí­culo 1.- Objeto de la ley

La presente Ley tiene por objeto regular el suministro de información de riesgos en el mercado, here garantizando el respeto a los derechos de los titulares de la misma, reconocidos por la Constitución Polí­tica del Perú y la legislación vigente, promoviendo la veracidad, confidencialidad y uso apropiado de dicha información.

Artí­culo 2.- Definiciones

Para los efectos de esta Ley, se entiende por:

a) Centrales privadas de información de riesgos (CEPIRS).- Las empresas que en locales abiertos al público y en forma habitual recolecten y traten información de riesgos relacionada con personas naturales o jurí­dicas, con el propósito de difundir por cualquier medio mecánico o electrónico, de manera gratuita u onerosa, reportes de crédito acerca de éstas. No se consideran CEPIRS, para efectos de la presente Ley, a las entidades de la administración pública que tengan a su cargo registros o bancos de datos que almacenen información con el propósito de darle publicidad con carácter general, sin importar la forma como se haga pública dicha información.

b) Información de riesgos.- Información relacionada a obligaciones o antecedentes financieros, comerciales, tributarios, laborales, de seguros de una persona natural o jurí­dica que permita evaluar su solvencia económica vinculada principalmente a su capacidad y trayectoria de endeudamiento y pago.

c) Información sensible.- Información referida a las caracterí­sticas fí­sicas, morales o emocionales de una persona natural, o a hechos o circunstancias de su vida afectiva o familiar, tales como los hábitos personales, las ideologí­as y opiniones polí­ticas, las creencias o convicciones religiosas, los estados de salud fí­sicos o psí­quicos y la vida sexual u otras análogas que afecten su intimidad y todo lo referido en la Constitución Polí­tica del Perú en su artí­culo 2* ° inciso 6).

d) Titular de la información.- La persona natural o jurí­dica a la que se refiere la información de riesgos.

e) Reporte de crédito.- Toda comunicación escrita o contenida en algún medio proporcionada por una CEPIR con información de riesgos referida a una persona natural o jurí­dica, identificada.

f) Banco de datos.- Conjunto de información de riesgos administrado por las CEPIRS, cualquiera sea la forma o modalidad de su creación, organización, almacenamiento, sistematización y acceso, que permita relacionar la información entre sí­, así­ como procesarla con el propósito de transmitirla a terceros.

g) Recolección de información.- Toda operación o conjunto de operaciones o procedimiento técnico que permitan a las CEPIRS obtener información.

h) Fuentes de acceso público.- Información que se encuentra a disposición del público en general o de acceso no restringido, no impedida por cualquier norma limitativa, que está recogida en medios tales como censos, anuarios, bases de datos o registros públicos, repertorios de jurisprudencia, archivos de prensa, guí­as telefónicas u otros medios análogos; así­ como las listas de personas pertenecientes a grupos profesionales que contengan únicamente los nombres, tí­tulos, profesión, actividad, grados académicos, dirección e indicación de su pertenencia al grupo.

i) Tratamiento de información.- Toda operación o conjunto de operaciones o procedimiento técnico, de carácter automatizado o no, que permitan a las CEPIRS acopiar, almacenar, actualizar, grabar, organizar, sistematizar, elaborar, seleccionar, confrontar, interconectar, disociar, cancelar y, en general, utilizar información de riesgos para ser difundida en un reporte de crédito.

j) Difusión de información.- Toda operación o conjunto de operaciones o procedimientos técnicos, de carácter automatizado o no, que permitan a las CEPIRS comunicar, ceder, transmitir, dar acceso o poner en conocimiento de terceros la información de riesgos contenida en sus bancos de datos. La información de fuente Registros Públicos deberá indicar obligatoriamente la fecha y hora de la obtención de la información y si ésta es sólo informativa.

Artí­culo 3.- ímbito de aplicación

Están sujetas a la presente Ley todas las CEPIRS que realicen actividades o presten servicios en el territorio nacional.

TíTULO SEGUNDO

DE LAS CENTRALES PRIVADAS DE INFORMACIÓN DE RIESGOS

Artí­culo 4.- Organización

Las CEPIRS pueden constituirse bajo cualquiera de las formas permitidas por la Ley General de Sociedades.

Artí­culo 5.- Caracterí­sticas

Las CEPIRS deberán contar, como mí­nimo, con las siguientes caracterí­sticas de organización y funcionamiento:

a) Infraestructura informática adecuada para el debido tratamiento de la información recolectada;

b) Procedimientos internos para una eficiente, efectiva y oportuna atención de consultas, quejas y reclamos, cuando sea el caso; y,

c) Controles internos que proporcionen seguridad en el desarrollo de sus actividades, así­ como procedimientos de validez de la información procesada.

Artí­culo 6.- Impedimentos

Están impedidos de ser directores, gerentes o funcionarios que tengan capacidad de decisión dentro de las CEPIRS:

a) Los impedidos para ser directores y gerentes de conformidad con la Ley General de Sociedades;

b) Los condenados por delitos dolosos;

c) Los declarados en proceso de insolvencia, mientras dure éste;

d) Los que registren protestos de documentos en los últimos cinco años;

e) Los que, directa o indirectamente, tengan créditos vencidos por más de 120 (ciento veinte) dí­as, o que hayan ingresado a cobranza judicial; y,

f) Los que sean titulares, socios o accionistas de empresas vinculadas, a las que se refiere el literal b) del artí­culo 54º de la Ley del Impuesto General a las Ventas e Impuesto Selectivo al Consumo, que tengan créditos vencidos por más de 120 (ciento veinte) dí­as, o que hayan ingresado a cobranza judicial.

TíTULO TERCERO

DE LA RECOLECCIÓN, TRATAMIENTO, DIFUSIÓN Y SEGURIDAD DE LA INFORMACIÓN DE RIESGOS

Artí­culo 7.- Fuentes de información

7.1 Las CEPIRS podrán recolectar información de riesgos para sus bancos de datos tanto de fuentes públicas como de fuentes privadas, sin necesidad de contar con la autorización del titular de la información, entendiéndose que la Base de Datos se conformará con toda la información de riesgo.

7.2 Las CEPIRS podrán adquirir información de las fuentes mencionadas en el párrafo precedente mediante la celebración de contratos privados directamente con la persona natural o jurí­dica que tenga o haya tenido relaciones civiles, comerciales, administrativas, bancarias, laborales o de í­ndole análoga con el titular de la información, siempre y cuando ésta se refiera a los actos, situaciones, hechos, derechos y obligaciones materia de tales relaciones o derivadas de éstas y que no constituyan violación del secreto profesional.

7.3 Igualmente podrán celebrar contratos privados directamente con las entidades de la administración pública que recolecten o utilicen información de riesgos en el ejercicio de sus funciones y competencias legalmente establecidas, salvo que tal información haya sido declarada o constituya un secreto comercial o industrial.

Artí­culo 8.- Información suministrada por los titulares

Las CEPIRS podrán recolectar información de riesgos directamente de los titulares, debiendo previamente informarles a éstos de modo expreso, preciso e inequí­voco lo siguiente:

a) La existencia del banco de datos, la finalidad de la recolección de la

información y los potenciales destinatarios de ésta;

b) La identidad y dirección de la CEPIR que recolecta la información;

c) El carácter facultativo de sus respuestas a las preguntas que le sean planteadas;

d) Las posibles consecuencias de la obtención de la información; y,

e) El alcance de los derechos desarrollados en el Tí­tulo Cuarto de la presente Ley, así­ como de los procedimientos para hacerlos valer.

Cuando en la recolección de información se utilicen cuestionarios o cualquier otro medio impreso, se deberá entregar al titular de la información una copia de éstos en la que deberá figurar en forma claramente legible las indicaciones señaladas en los incisos precedentes. La carga probatoria de haber brindado la información antes detallada corresponde a las CEPIRS.

Artí­culo 9.- Lineamientos generales de recolección y tratamiento de información

Para la recolección y tratamiento de la información de riesgos a su cargo las CEPIRS deberán observar los siguientes lineamientos generales:

a) La recolección de información no podrá efectuarse por medios fraudulentos o ilí­citos;

b) La información recolectada sólo podrá ser utilizada para los fines señalados en la presente Ley;

c) La información será lí­cita, exacta y veraz, de forma tal que responda a la situación real del titular de la información en determinado momento. Si la información resulta ser ilí­cita, inexacta o errónea, en todo o en parte, deberán adoptarse las medidas correctivas, según sea el caso, por parte de las CEPIRS, sin perjuicio de los derechos que corresponden a los titulares de dicha información.

A efectos de determinar el momento se deberá, en cada reporte, señalar la fecha del informe; y,

d) La información será conservada durante el plazo legal establecido o, en su defecto, durante el tiempo necesario para los fines para los que fue recolectada.

Artí­culo 10.- Información excluida

Las CEPIRS no podrán contener en sus bancos de datos ni difundir en sus reportes de crédito la siguiente información:

a) Información sensible;

b) Información que viole el secreto bancario o la reserva tributaria;

c) Información inexacta o errónea;

d) Información referida al incumplimiento de obligaciones de naturaleza civil, comercial o tributaria, cuando (i) hayan transcurrido 5 (cinco) años desde que la obligación fue pagada o extinguida en forma total o (ii) haya prescrito el plazo legal para exigir su cumplimiento, lo que suceda primero;

e) Información referida a sanciones exigibles de naturaleza tributaria, administrativa u otras análogas, de contenido económico, cuando (i) hayan transcurrido 5 (cinco) años desde que se ejecutó la sanción impuesta al infractor o se extinguió por cualquier otro medio legal, o (ii) haya prescrito el plazo legal para exigir su ejecución, lo que suceda primero;

f) Información referida a la insolvencia o quiebra del titular de la información, cuando hayan transcurrido 5 (cinco) años desde que se levantó el estado de insolvencia o desde que se declaró la quiebra; o,

g) Cualquier otra información excluida por ley.

Artí­culo 11.- Difusión de información de riesgos

Las CEPIRS podrán difundir a terceras personas, de manera onerosa o a tí­tulo gratuito, la información de riesgos que contengan en sus bancos de datos. Para tales efectos, las CEPIRS podrán implementar en la forma que estimen conveniente procedimientos automatizados para la transmisión, comunicación o acceso de datos a terceros, así­ como el registro obligatorio de éstos bajo responsabilidad, debiendo cautelar los derechos de los titulares de la información.

Las CEPIRS difunden la información de riesgo, luego de identificar con medios apropiados al solicitante de la información .

Artí­culo 12.- Deber de seguridad

Las CEPIRS deberán adoptar las medidas de í­ndole técnica y administrativa destinadas a garantizar la seguridad de la información que manejen, a fin de evitar su alteración, pérdida, tratamiento o acceso no autorizado.

TíTULO CUARTO

DE LA DEFENSA DE LOS TITULARES DE LA INFORMACIÓN EN GENERAL

SUBTíTULO PRIMERO

DE LOS DERECHOS DE LOS TITULARES DE LA INFORMACIÓN

Artí­culo 13.- Derechos de los titulares

De manera enunciativa, mas no limitativa, los titulares de la información registrada en los bancos de datos administrados por las CEPIRS tienen los siguientes derechos:

a) El derecho de acceso a la información referida a uno mismo registrada en tales bancos;

b) El derecho de modificación y el derecho de cancelación de la información referida a uno mismo registrada en tales bancos que pudiese ser ilegal, inexacta, errónea o caduca; y,

c) El derecho de rectificación de la información referida a uno mismo que haya sido difundida por las CEPIRS y que resulte ser ilegal, inexacta, errónea o caduca.

Artí­culo 14.- Derecho de acceso

Los titulares podrán acceder, una vez al año o cuando la información contenida en los bancos de datos haya sido objeto de rectificación, a la información crediticia que les concierne que estuviese registrada en los bancos de datos administrados por las CEPIRS. Esta información será acompañada de una reseña explicativa de los derechos desarrollados en el presente Tí­tulo, así­ como de los procedimientos para hacerlos valer. La información podrá ser obtenida por el titular de la información:

a) De forma gratuita, mediante la visualización en pantalla de los datos o;

b) Mediante el pago de una suma de dinero, que no excederá de los costos necesarios para la emisión del documento correspondiente, mediante un escrito, copia o fotocopia, en forma legible e inteligible, sin utilizar claves o códigos que requieran de dispositivos mecánicos para su adecuada comprensión.

La información a que se refiere este artí­culo incluirá, a solicitud del titular, la identidad de las fuentes de información registrada en los bancos de datos, con excepción de las fuentes de acceso público y la identidad de todas las personas que obtuvieron un reporte de crédito sobre el titular en los últimos doce meses, así­ como la fecha en que se emitieron tales reportes.

Artí­culo 15.- Derecho de modificación y derecho de cancelación

15.1 En caso de considerar que la información contenida en los bancos de datos es ilegal, inexacta, errónea o caduca, el titular de dicha información podrá solicitar que ésta sea revisada por cuenta y costo de las CEPIRS y, de ser el caso, que se proceda a su modificación o cancelación.

15.2 La solicitud para la revisión de la información deberá ser interpuesta por escrito, acompañando los medios probatorios que acrediten que el solicitante es el titular de la información. En dicha solicitud se precisará los datos concretos que se desea revisar, acompañando la documentación que justifique el pedido.

15.3 Las CEPIRS establecerán los procedimientos internos necesarios para brindar una eficiente, efectiva y oportuna atención a las solicitudes de revisión presentadas, así­ como los mecanismos de comunicación y coordinación adecuados con las fuentes de las que recolecta la información.

15.4 Dentro del plazo de 7 (siete) dí­as naturales desde la presentación de la solicitud, las CEPIRS obligatoriamente informarán por escrito al titular de la información si su pedido es procedente o si ha sido denegado. Alternativamente, dentro del mismo plazo, las CEPIRS podrán prorrogar, hasta por 5 (cinco) dí­as naturales adicionales, el plazo para emitir una decisión definitiva, debiendo para ello, hasta que finalice el plazo, difundir que dicha información es materia de revisión.

15.5 Vencidos los plazos mencionados en el párrafo presente, el titular de la información deberá recibir la comunicación por escrito que responda de manera definitiva su solicitud.

Artí­culo 16.- Derecho de rectificación

En caso que se verifique que la información contenida en los bancos de datos es ilegal, inexacta, errónea o caduca, la CEPIR, a su cuenta y costo, enviará comunicaciones rectificatorias, a quienes les hubiera proporcionado dicha información en los doce meses anteriores a la fecha en que se verifique el problema.

Artí­culo 17.- Tutela jurisdiccional

17.1 Los titulares de la información que no sean considerados consumidores para efectos del Decreto Legislativo N* ° 716, Ley de Protección al Consumidor, podrán solicitar judicialmente la tutela de los derechos enunciados en este Subtí­tulo en la ví­a del proceso sumarí­simo.

17.2 Para poder interponer una demanda con el fin de que se modifique, cancele o rectifique una información de riesgos que se considere ilegal, inexacta, errónea o caduca, el titular de dicha información deberá previamente obtener un pronunciamiento, expreso o tácito, denegando una solicitud de revisión o de rectificación, tramitada conforme a lo dispuesto en los artí­culos 15º y 16º de la presente Ley.

SUBTíTULO SEGUNDO

DE LA RESPONSABILIDAD CIVIL Y PENAL

Artí­culo 18.- Responsabilidad civil y penal

18.1 La responsabilidad civil de las CEPIRS por los daños ocasionados al titular por efecto del tratamiento o difusión de información será objetiva. Las CEPIRS podrán repetir contra las fuentes proveedoras de información cuando el daño sea ocasionado como consecuencia del tratamiento de información realizada por éstas.

18.2 Igualmente existe responsabilidad por parte de los usuarios o receptores de información de riesgos proporcionada por las CEPIRS, en caso de utilización indebida, fraudulenta o de modo que cause daños al titular de la información, la misma que se determinará conforme a las normas de responsabilidad civil y penal a que hubiese lugar. Sin perjuicio de lo anterior, las CEPIRS podrán repetir contra los usuarios o receptores de información en caso de haber asumido responsabilidad frente al titular de la información o terceros, en los supuestos antes indicados en que esté involucrada la responsabilidad de los usuarios o receptores de información.

TíTULO QUINTO

DE LA DEFENSA DE LOS CONSUMIDORES EN ESPECIAL

Artí­culo 19.- Defensa de los consumidores

Las disposiciones contenidas en el presente Tí­tulo son de aplicación a las disputas que surjan entre las CEPIRS y los titulares de la información, que son considerados consumidores por mandato de la presente Ley, para efectos de la aplicación de lo dispuesto por el Decreto Legislativo N* ° 716, Ley de Protección al Consumidor.

Artí­culo 20.- Infracciones

Se consideran infracciones administrativas a la presente Ley:

a) Negarse a facilitar el acceso de un consumidor a la información de riesgos de la que es titular;

b) Denegar una solicitud de revisión o una solicitud de rectificación de la información de riesgos de la que es titular un consumidor; o,

c) Negarse a modificar o a cancelar la información de un titular luego de que éste haya tenido un pronunciamiento favorable en un procedimiento seguido de conformidad con lo establecido en el artí­culo 15* ° de la presente Ley.

Las CEPIRS son objetivamente responsables por incurrir en las infracciones antes tipificadas, sin perjuicio de la responsabilidad que pudiera corresponder a las fuentes de las que hubieran recolectado información, de ser el caso, conforme a las disposiciones contenidas en el Decreto Legislativo Nº 716, Ley de Protección al Consumidor.

Artí­culo 21.- Competencia de la Comisión de Protección al Consumidor

21.1 La Comisión de Protección al Consumidor del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI) es el órgano administrativo competente para conocer de las infracciones tipificadas en el artí­culo precedente e imponer las sanciones administrativas y las medidas correctivas a las que hubiere lugar. Para tales efectos, la Comisión aplicará el procedimiento único contemplado en el Tí­tulo V del Decreto Legislativo N* ° 807, Facultades, Normas y Organización del INDECOPI.

21.2 Para presentar una denuncia administrativa por infracción al artí­culo 20* ° inciso b), el consumidor titular de la información deberá previamente obtener un pronunciamiento expreso o tácito, denegando una solicitud de revisión o rectificación, tramitada conforme a lo dispuesto en los artí­culos 15* ° y 16* ° de la presente Ley.

Artí­culo 22.- Medidas correctivas

Sin perjuicio de las sanciones administrativas a que hubiera lugar, la Comisión de Protección al Consumidor impondrá a las CEPIRS que incurran en alguna infracción a la presente Ley, las siguientes medidas correctivas:

a) La modificación o cancelación de la información de riesgos registrada en sus bancos de datos; y,

b) La rectificación de la información comercial de riesgos difundida en el mercado, por cuenta y costo del infractor, en la forma que determine la Comisión.

Adicionalmente a las sanciones administrativas a que hubiera lugar respecto de las CEPIRS, la Comisión de Protección al Consumidor impondrá sanciones a las fuentes proveedoras de la información que incurran en alguna infracción a la presente Ley y en general a terceras personas que han proporcionado información de riesgos a las CEPIRS que resulte ilegal, inexacta, errónea o caduca.

La modificación, actualización, rectificación o cancelación de la información de riesgos antes indicada que se encuentre registrada en sus bases de datos se actualizará dentro del dí­a siguiente de notificada la medida.

Artí­culo 23.- Ejecución de medidas correctivas a favor de los consumidores

23.1 Las resoluciones finales que ordenen medidas correctivas constituyen Tí­tulos de Ejecución conforme a lo dispuesto en el artí­culo 713* ° inciso 3) del Código Procesal Civil, una vez que queden consentidas o causen estado en la ví­a administrativa.

23.2 En caso de resoluciones finales que ordenen medidas correctivas a favor de consumidores afectados por la infracción administrativa, la legitimidad para obrar en los procesos civiles de ejecución corresponde a tales consumidores.

En los casos restantes, la legitimidad corresponde al INDECOPI.

DISPOSICIÓN COMPLEMENTARIA Y FINAL

íšNICA.- Entrada en vigencia

La presente Ley entrará en vigencia a los 30 (treinta) dí­as de su publicación.

Comuní­quese al señor Presidente de la República para su promulgación.

En Lima, a los once dí­as del mes de junio de dos mil uno.

CARLOS FERRERO

Presidente a.i. del Congreso de la República

HENRY PEASE GARCíA

Segundo Vicepresidente del Congreso de la República

AL SEÑOR PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPíšBLICA

POR TANTO:

Mando se publique y cumpla.

Dado en la Casa de Gobierno, en Lima, a los veintisiete dí­as del mes de junio del año dos mil uno.

VALENTIN PANIAGUA CORAZAO

Presidente Constitucional de la República

JUAN INCHAUSTEGUI VARGAS

Ministro de Industria, Turismo, Integración y Negociaciones Comerciales Internacionales


ECUADOR- Ley de Buros de información

Posted: enero 15th, 2007 | Author: | Filed under: Ecuador, Habeas Data, Honor, Informes comerciales, Normas | Comentarios desactivados

ECUADOR – LEY DE BUROS DE INFORMACION CREDITICIA Nº 2005-13

EL CONGRESO NACIONAL

Considerando:

Que el artí­culo 81 de la Constitución Polí­tica de la República, for sale establece que el Estado garantizará el derecho a acceder a fuentes de información; a
buscar, men’s health recibir, conocer y difundir información objetiva, veraz, plural, oportuna y sin censura previa, de los acontecimientos de interés general,
que preserve los valores de la comunidad;

Que es necesario dictar una ley que permita a las instituciones del sistema financiero, a las del sistema de seguros privados, a las del sistema
nacional de seguridad social y a las del sector real de la economí­a, contar con información completa que les permita tomar adecuadas decisiones de
riesgo, con la finalidad de proteger los intereses de los depositantes y del público en general;

Que es fundamental proteger el derecho de los titulares de la información de crédito respecto a que ésta sea correcta y veraz, y, en adición, que no

lesione su derecho constitucional a la intimidad personal o familiar; y,En ejercicio de sus facultades constitucionales y legales expide la siguiente:

LEY DE BUROS DE INFORMACION CREDITICIA

TITULO I

DE LOS BUROS DE INFORMACION CREDITICIA

Art. 1.- Esta Ley tiene por objeto regular la constitución, organización, funcionamiento y extinción de los burós de información crediticia, cuya
actividad exclusiva será la prestación de los servicios de referencia crediticia.

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Ya tiene media sanción la reforma de la ley 25.326

Posted: diciembre 15th, 2006 | Author: | Filed under: Argentina, Informes comerciales, Público en general | No Comments »

Ya tiene media sanción la reforma de la ley 25.326.

Son dos proyectos distintos:
- uno que crea un blanqueo para los deudores de la crisis del año 2001.
- otro que reforma en forma amplia el art. 26 de la ley 25.326 referido a informes comerciales.

Se acorta el plazo del derecho al olvido a 1 año y se incluye una obligación de notificación en cabeza de los bancos.

El problema de estas reformas es que son todas incompletas. Aun en Argentina tenemos pendiente una serie de reformas sugeridas por el “análisis de adecuación de la ley argentina al sistema europeo”:http://www.habeasdata.org/Adecuacion-Argentina-directiva-europea que nunca se presentaron. El “Grupo de Trabajo del art. 29 de Protección de las Personas en lo que respecta al Tratamiento de Datos Personales”:http://ec.europa.eu/justice_home/fsj/privacy/workinggroup/index_en.htm emitió el “Dictamen 4/2002 sobre el nivel de protección de datos personales en Argentina”:http://www.habeasdata.org/Adecuacion-Argentina-directiva-europea, treatment dictamen que fue condicionado pues tenia varias sugerencias. Ninguna de estas sugerencias se contempla en estos proyectos, practitioner lo que incluye cuestiones tales como la independencia de la agencia argentina de protección de datos, prescription o la necesidad de que el ámbito de la ley sea mas amplio, no solo a las bases de datos que proveen informes.

*Texto de los proyectos*

“Proyecto de blanqueo”:http://www1.hcdn.gov.ar/dependencias/dsecretaria/Periodo2006/PDF2006/SANCIONES/4539-D-2006.pdf

“Proyecto de reforma de la ley 25.326, art. 26″:http://www1.hcdn.gov.ar/dependencias/dsecretaria/Periodo2006/PDF2006/SANCIONES/5130-D-2005.pdf


Fallo Superior Tribunal de Entre Rios sobre habeas data

Posted: octubre 7th, 2006 | Author: | Filed under: Argentina, Casos, Informes comerciales | No Comments »

///C U E R D O:

En la ciudad de Paraná, neuropathist Capital de la Provincia de Entre Rí­os, a los veintidós dí­as del mes de diciembre de dos mil, reunidos en el Salón de Acuerdos los Sres. miembros del Excmo. Superior Tribunal de Justicia, a saber: Presidente: Dr. JULIO CESAR BERLARI, Vice Presidente: Dr. JUAN CARLOS ARDOY y los señores Vocales: Dres. CARLOS ALBERTO CHIARA DIAZ, DANIEL OMAR CARUBIA, MIGUEL A. CARLIN, GERMAN REYNALDO F. CARLOMAGNO, HIPOLITO NAIR VALES, LAURA E. BERTELLOTTI de SCHALLER y BERNARDO IGNACIO RAMON SALDUNA asistidos del Secretario autorizante, fueron traí­das para resolver las actua* ¬ciones caratuladas: *”OCTAVIANO, Ma. Noemí­ Teresita c/Compañí­a Financiera Arg. S.A. -“HABEAS DATA”*.
Practicado el sorteo de ley resultó que la votación debí­a tener lugar en el siguiente orden: señores Voca* ¬les: Dres. VALES, CARLOMAGNO, SALDUNA, CARLIN, CARUBIA, CHIARA DIAZ, ARDOY, SCHALLER y BERLARI.
Examinadas las actuaciones, el Tribunal planteó las siguientes cuestiones a resolver:
PRIMERA CUESTION: * ¿Existe nulidad?
SEGUNDA CUESTION: * ¿Qué cabe decidir respecto del recurso de apelación concedido contra la sentencia de fs. 85/87 vta.?
TERCERA CUESTION: * ¿Qué cuadra resolver en materia de costas causí­dicas?
A LA PRIMERA CUESTION PROPUESTA, EL SEÑOR VOCAL, DR. VALES, DIJO:
Conforme a lo establecido en los arts. 16º y 31º de la Ley de Procedimiento Constitucionales Nº 8369, el recurso de apelación deducido en un proceso de amparo, de ejecución o de prohibición, conlleva el de nulidad y, en su virtud, el tribunal ad quem deberá avocarse al examen de todo lo actuado con la finalidad de constatar, subsanar o, en su caso, eliminar los vicios invalidantes que se verifiquen.
La parte actora recurrente no hace mérito de la existencia de ellos con interés de conseguir concretamente su nulificación en la presente instancia, en tanto el Ministerio Público Fiscal, expresamente se expide por su inexistencia.
Practicado, por último el examen ex officio de lo actuado, no se verifica la presencia de irregularidades que por su entidad y magnitud revistan idoneidad suficiente para justificar una declaración nulificante en esta instancia, por lo que doy respuesta negativa al planteo formulado en esta primera cuestión.
Así­ voto.
A la misma cuestión planteada, los señores Vocales, Dres. CARLOMAGNO, SALDUNA, CARLIN, CARUBIA, CHIARA DIAZ, ARDOY, SCHALLER y BERLARI, expresaron su adhesión al voto del Dr. Vales.
A LA SEGUNDA CUESTION PROPUESTA, EL SEÑOR VOCAL, DR. VALES, DIJO:
I. La señora Jueza de primera instancia en lo Civil y Comercial Nº2 de esta Capital, Dra. GRACIELA BASALDUA de TORREALDAY, rechaza la acción de habeas data deducida a fs.22/5, por la Sra. MARIA NOEMI TERESITA OCTAVIANO por derecho propio y con patrocinio de los Dres. Rafael M. Cotorruelo y Martí­n Julián Acevedo Miño, contra la empresa Compañí­a Financiera Argentina S.A., en el entendimiento de que no ha sido debidamente individualizado el sujeto legitimado pasivo de la acción que se intenta, ya que la Compañí­a Financiera aquí­ demandada, al contestar la presente demanda, manifiesta que rinde cuentas de su cartera de clientes al Banco Central de donde, agrega, pudo haber surgido la información que afectara a la aquí­ accionante; además, que dicha información pudo también haber procedido de otro banco de datos; como, asimismo, el “banco de datos” que habrí­a calificado a la actora como “cliente no confiable” pudo obtener datos de otra fuente que no sea exclusivamente la aquí­ demandada.
Considera asimismo la magistrada que la accionante podrá, en el juicio que le iniciara la demandada, Compañí­a Financiera Argentina S.A., por ante el Juzgado Civil y Comercial Nº5 de esta Capital, demostrar que el crédito que se le reclama ha sido abonado, cuestión que no puede debatirse por esta ví­a de excepción, y que, para el caso de que la Compañí­a demandada hubiere proporcionado datos falsos o inexactos que le hubieren causado perjuicio, podrá iniciar la acción pertinente para la reparación de tales daños, o también revestir la calidad de litis consorte pasivo en la acción de habeas data por ser el sujeto que ha proporcionado los datos, pero sin poder obviar la acción contra el legitimado principal que es quien lleva el registro respectivo. Cita jurisprudencia en su apoyo y, concluye desestimando la acción incoada, con costas.
II. Apelado dicho pronunciamiento a fs.90 por la accionante, y concedido el recurso (a fs.91), a fs.95/97, obra memorial que autoriza el art. 16, 2do. párrafo de la Ley de Procedimientos Constitucionales Nº 8369, presentado por la parte recurrente quien interesa la revocación del decisorio impugnado, imponiéndose las costas por su orden.
III. A su turno fs.101/103 vto. se expide la Sra. Fiscal General del STJER, Dra. Marta Brodsky de Petric, quien, luego de efectuar una breve reseña de los antecedentes del caso, entiende, en principio, que el recurso de apelación aquí­ en estudio no puede tener acogida favorable, por cuanto de los antecedentes de la causa, emerge que la acción promovida resulta inadmisible por extemporánea de conformidad con lo previsto en el art.3º inc.c) de la Ley 8369, dado que la accionante manifiesta haber solicitado un crédito bancario que le es rechazado debido a un informe negativo y con posterioridad, en fecha 11 de abril del corriente año, recibe la nota que luce a fs. 20, de lo cual deviene que a partir de este suceso la amparista tuvo conocimiento cierto de los efectos del acto eventualmente originante del agravio constitucional que invoca, sin que pueda tomarse en cuenta la invocada carta documento fs.1 que constituye una reiteración de intimaciones anteriores que nada agregan al conocimiento de la actora en lo referente al motivo y causa del Informe que le causara dicho gravamen, por lo que habiendo iniciado esta acción el 19 7 00 cftr. cargo de fs. 25 vta. , lo ha sido vencido en exceso el término de treinta dí­as corridos que prevé el art. 3º, inc. c), de la citada ley.
Agrega, que para el supuesto que V.E. entendiera que la acción es temporánea, con cita doctrinaria trae a colación el criterio amplio, sostenido por este Tribunal, respecto de la legitimación de los bancos y entidades financieras para ser demandados en el proceso constitucional que nos ocupa. Y, agrega que la solución a que arriba la a quo resulta correcta, en tanto no han quedado debidamente individualizados los legitimados pasivos y, tampoco surge de las constancias de autos, en forma clara y precisa, la procedencia del informe y la calificación que determinara el resultado negativo de la operación de crédito gestionado por la actora ante el BICA, circunstancia que, afirma, constituye una mera invocación.
Propicia, finalmente, el rechazo del recurso de apelación articulado.
IV. Expuestas así­ las diferentes posiciones de las partes y lo opinado por el Ministerio Público Fiscal, cabe el tratamiento de la cuestión planteada dentro del marco cognoscitivo pleno que el recurso de apelación concedido, en este tipo de juicio, otorga a este Tribunal para juzgar acerca de los hechos y el derecho aplicable.
Dentro de este contexto, cabe puntualizar que la acción de amparo intentada en su modalidad “hábeas data” irrumpe especí­ficamente en nuestro ordenamiento jurí­dico a partir de su incorporación al artí­culo 43 de nuestra Carta Magna Nacional en la reforma del año 1994, como herramienta legal para lograr un equilibrio entre los derechos de quienes registran o poseen información referida a un individuo y los derechos de éste tutelando el derecho a la verdad de esa información cuando su divulgación afecte en forma ilegí­tima un derecho constitucionalmente protegido.
La jueza a quo, interpretando el art. 43 de la C.N., considera que en el caso que nos ocupa, no ha sido debidamente individualizado el sujeto legitimado pasivo de la acción que se intenta, desde que, teniendo en cuenta el objeto de esta acción, la misma sólo puede estar dirigida contra las personas o entidades, públicas o privadas que recaben información a los fines de la formación del “banco de datos” de las que son titulares, concluye que la Compañí­a Financiera demandada carece de legitimación pasiva en la especie.
Liminarmente, debo destacar que no concuerdo con la solución propiciada por la Fiscalí­a General de este Tribunal, en principio, por haber adherido recientemente al voto de la Dra. Schaller en la causa Nº412 año: 2000 , caratulada “Castro, F.G. c/Entidad Crediticia del Bco.de Galicia y Bs.As. Suc.Paraná Acción de Amparo HABEAS DATA ” en la que la magistrada y sus adherentes se enrolan en la doctrina según la cual las entidades bancarias o financieras están legitimadas para responder a las acciones enmarcadas dentro del art.43 de la C.N., para que dichas entidades informen, corrijan o supriman datos de sus registros y, en su caso, rectifiquen informes que pudieren haber facilitado (cftr.: C.Nac.Com., Sala A, Oct. 4 1996, “Automotores Santa Marí­a S.A. c/Bco. de la Pcia. de Sgo. del estero s/Sumarí­simo”, fallo 47.969, E.D. 173: p..14 y conc.; noviembre 8.1994. Ed. 164 413, o “Figueroa Hnos. c/Banco dela Pcia.de Santiago del Estero s/Sumarí­simo”, Ed. 173, p.17). También, doctrinariamente, entre otros, Miguel Angel Eknekdijan en “Tratado de Derecho Constitucional”, T.IV, p.87, con claridad, sostiene que “los registros bancarios enmarcan en lo normado por el art.43 de la C.N.”.
En los referidos autos, en los que se hace lugar al Hábeas Data informativo exhibitorio interesado, se concluye que, respecto a la legitimación pasiva de un banco no cabe dudas, en tanto se debe lograr una solución acorde con la naturaleza de la acción intentada, por cuanto no existe otra ví­a apta o idónea para obtener la pretensión deducida, dado el incumplimiento del banco al requerimiento judicial o extrajudicial efectuado por el actor, quien, a su vez, invoca perjuicios derivados de una situación que le causa daños en virtud de una información que juzga inexacta, discriminatoria y de la cual no tiene concreto conocimiento de cuál es la entidad de la que surgió el informe que dice haberle causado la cancelación o el acceso a su crédito.
Cabe destacar que, ante la intimación efectuada por el Juez en esta causa, mediante el mandamiento Nº 2167 obrante a fs.42/3, la entidad financiera se presentó mediante apoderados para contestar la acción y, en su caso, producir el informe requerido. En dicha contestación que obra a fs.39/40 en el Cap. IV Verdad de los Hechos , elude, expresamente, contestar cuál es la red de informes comercial y financiera a la cual denunciara el incumplimiento presunto de la actora con referencia a su crédito; por otro lado, no puede eludir la contestación manifestando que siendo, la Cí­a. Financiera demandada, una entidad financiera desarrolla su actividad bajo el contralor del Banco Central de República Argentina y es a ella a la que se informa todo lo referente a la operatoria crediticia de sus clientes, toda vez que, en forma reiterada cftr.: nota de fecha 11 4 00, fs.20 , aviso de fs.21 , y los términos de la carta documento obrante a fs.1 donde la Cí­a. Financiera Arg. S.A., manifiesta, expresamente, en su parte final “…procederemos a la regularización en la red de informes comerciales y financieros…”.
De las pruebas obrantes en autos, surge con verdadera nitidez que la demandada a efectuado los apercibimientos de denunciar, como deudora morosa o incumplidora de sus obligaciones, a una red de informes comerciales o financieros y, es allí­, donde, con toda seguridad, en caso de falsedad de la información debe ordenarse la correspondiente rectificatoria, si se acreditare en forma fehaciente la falsedad de los datos proporcionados por la entidad financiera.
En resumen, entendemos que en este caso en el cual no se tiene la certeza de cuál es la entidad donde se encuentra el informe de la demandada, la misma es legitimada pasiva para responder a la presente acción de hábeas data, por cuanto, reitero, considero no existe otra ví­a apta o idónea para obtener la información requerida por esta acción.
Al respecto, dice, la Dra. Luisa Sánchez Sorondo, como conclusión a su artí­culo publicado en E.D. T.169, P.1089 y SS., “el secreto de hábeas data está en su sencillez; si al hábeas data se lo convierte en un mecanismo complejo, demasiado sofisticado y articulado, no va a ser captado y entendido por los propios interesados. Tiene que ser algo muy simple, sencillo e informal para que cualquiera que se pueda sentir perjudicado por informaciones monopólicas, que lo afectan o perjudican en su status, pueda entonces remover ese obstáculo, tendiendo fundamentalmente a el derecho al acceso, al conocimiento y el derecho a la rectificación o, a la anulación de aquellos asientos que puedan ser lesivos o perjudiciales. De esta forma se evita la muerte civil, la muerte de su prestigio, o puede ser la base de sustento para la elección de la persona hacia un horizonte que lo desenvuelva o engrandezca”.
Que, con referencia al obstáculo que impedirí­a la tramitación del presente, conforme el dictamen de la Sra. Fiscal General del Tribunal, con referencia a la temporaneidad de esta acción, creemos ajustado a derecho y a la realidad de las constancias, que el término para interponer la acción conforme al art.3º, inc. c), de la ley 8369, comienza desde el momento en que la perjudicada, actora en el juicio, tiene la plena certeza de que existe, en alguna entidad de informes comerciales o financieros, un informe desfavorable hacia su persona, que a nuestro juicio, es la carta documento obrante a fs.1, la cual según el sello del correo argentino fue enviada en fecha 28 6 00, ello así­ por cuanto las intimaciones, bajo apercibimiento de efectuar la denuncia, son anteriores a la certeza de la existencia del informe, ya que sólo se trata de intimaciones bajo apercibimiento de formalizar dicho informe. Por lo tanto, al haberse iniciado esta demanda el 19 7 00, entendemos que la misma se encuentra en término y por ello, estimo, debe darse curso al reclamo allí­ efectuado.
El Dr. N. Sagí¼es en un meticuloso artí­culo publicado en J.A., 1995, T.IV, p.352 y ss. hace un análisis de la acción de hábeas data y una clasificación tentativa de las distintas modalidades que emergen del art.43 de la C.N., entre los que incluye, en primer lugar, el “habeas data informativo” que es aquel que solamente tiene la finalidad de recabar la información obrante en registros o bancos de datos públicos o privados destinados a proveer informes, entre los que se encuentran tres subespecies, a saber: a) hábeas data exhibitorio, b) hábeas data finalista y c) hábeas data autoral. Especie en que encontramos el objeto de la presente acción, y en virtud del cual proponemos la procedencia de la presente acción de hábeas data informativo exhibitorio solicitado.
Que, en forma subsidiaria o complementaria la accionante solicita en el Pto. VIII de fs. 25 de autos, la eliminación de los datos del registro, la misma debe ser desechada en razón de que, resulta condición ineludible la acreditación de la falsedad del dato que obrare en el registro, lo que en esta demanda se desconoce, y que, por otro lado, se estarí­a en condiciones de conocer, una vez que se proporcione el informe correspondiente a los datos o constancias, y la entidad en que se encuentran los mismos.
Por todo ello, propicio la revocación de la sentencia apelada de fs. 85/87 vta. de fecha 21 de noviembre de 2000 y, en consecuencia, se haga lugar parcialmente a la acción de amparo hábeas data deducida, disponiendo que la entidad demandada, en el término de cinco dí­as corridos, con más la ampliación legal en razón de la distancia, y contados a partir de la recepción del mandamiento correspondiente, proceda a exhibir al amparista con los recaudos que se estimen pertinentes , el nombre de la entidad, de la red de informes comerciales y financieros, a la cual haya enviado datos o informes con respecto a la accionante, y el tenor de los mismos, fecha y demás datos pertinentes.
Así­ voto.
A la misma cuestión, el señor Vocal, Dr. CARLOMAGNO, dijo:
Por los fundamentos del dictamen de la señora Fiscal General de este Alto Cuerpo -“conforme fs. 101/4 corresponde rechazarse la apelación en trámite, agregándose copia del mismo como parte del resolutorio a adoptar.
En efecto, y como precisamente lo señala la señora Fiscal General del S.T.J.E.R., la acción resulta inadmisible por haberse incoado extemporáneamente -“art. 3º, inc. c), de la ley nº 8369 por los motivos que allí­ se vierten.
Por lo expresado, reitero, voto por desestimar la apelación en curso.
Así­ voto.
A su turno el señor Vocal, Dr. SALDUNA, expresó su adhesión al voto del Dr. Vales.
A la misma cuestión los señores Vocales, Dres. CARLIN, CARUBIA y CHIARA DIAZ, manifestaron su adhesión al voto del Dr. Carlomagno.
A su turno, los señores Vocales, Dres. ARDOY, SCHALLER y BERLARI, expresaron su adhesión al voto del Dr. Vales.
A LA TERCERA CUESTION PLANTEADA, EL SEÑOR VOCAL, DR. VALES, DIJO:
Atento al resultado arribado en el tratamiento de la segunda cuestión, propicio que las costas del proceso se impongan a la demandada vencida (art. 20, Ley 8369).
Así­ voto.
A la cuestión en examen y a su turno el señor Vocal, Dr. CARLOMAGNO, dijo:
Existiendo razón suficiente para apartarse del principio general en materia de costas -“art. 20, Ley de Procedimientos Constitucionales Nº 8369 considero que las mismas deben ser distribuidas, en ambas instancias, en el orden causado.
Tal mi propuesta.
A su turno el señor Vocal, Dr. SALDUNA, expresó su adhesión al voto del Dr. Vales.
A la cuestión tratada los señores Vocales, Dres. CARLIN, CARUBIA y CHIARA DIAZ, manifestaron su adhesión al voto del Dr. Carlomagno.
Por último los señores Vocales, Dres. ARDOY, SCHALLER y BERLARI, expresaron su adhesión al voto del Dr. Vales.
Con lo que no siendo para más se dio por terminado el acto quedando acordada la siguiente sentencia:
Firmado: JULIO CESAR BERLARI, JUAN CARLOS ARDOY, CARLOS ALBERTO CHIARA DIAZ, DANIEL OMAR CARUBIA, MIGUEL A. CARLIN, GERMAN REYNALDO F. CARLOMAGNO, HIPOLITO NAIR VALES, LAURA E. BERTELLOTTI de SCHALLER, BERNARDO IGNACIO RAMON SALDUNA

SENTENCIA:
Paraná, 22 de diciembre de 2000.
Y VISTOS:
Por los fundamentos del acuerdo que antecede y, por mayorí­a;
SE RESUELVE:
1º) DECLARAR que no existe nulidad.
2º) HACER LUGAR al recurso de apelación deducido por la accionante, revocándose la sentencia obrante a fs. 85/87 vlto., admitiéndose -“en consecuencia parcialmente la acción de amparo (habeas data) promovida contra la Compañí­a Financiera Argentina S.A..
3º) ORDENAR a la accionada que, dentro del término de cinco dí­as corridos (con más la ampliación de legal en razón de la distancia) y contados a partir de la recepción del mandamiento correspondiente, proceda a exhibir a la señora Marí­a Noemí­ Teresita Octaviano con los recaudos del caso que se estimen pertinentes el nombre de la entidad, de la red de informes comerciales y financieros, a la cual haya enviado los datos o informes con respecto a la accionante y el tenor de los mismos, como así­ también fecha y demás datos correpondientes.
4º) IMPONER las costas de ambas instancias a la accionada vencida.
5º) REGULAR los honorarios de los Dres. Rafael M. Cotorruelo, Martí­n Julián Acevedo Miño y Jorge Ambrosio Accinelli, por la intervención que les cupo en las distintas etapas de este proceso en las respectivas sumas de PESOS TRESCIENTOS DIECINUEVE ($319. ), PESOS TRESCIENTOS DIECINUEVE ($319. ) y PESOS TRESCIENTOS DIECINUEVE ($319. ) cfme.: arts. 3, 5, 6, 12, 27, 29, 30, 32, 63, 64, 91 y ccdts., Dec. ley Nº 7046/82, ratif. por Ley Nº 7503; art. 505, Cód. Civil y arts. 13 y ccdts., Ley Nº 24.432 .
Regí­strese, notifí­quese, lí­brese mandamiento de estilo y, oportunamente, bajen con atenta nota de Secretarí­a.
Firmado: JULIO CESAR BERLARI, JUAN CARLOS ARDOY, CARLOS ALBERTO CHIARA DIAZ, DANIEL OMAR CARUBIA, MIGUEL A. CARLIN, GERMAN REYNALDO F. CARLOMAGNO, HIPOLITO NAIR VALES, LAURA E. BERTELLOTTI de SCHALLER, BERNARDO IGNACIO RAMON SALDUNA Ante mí­: Luz Buscema Secretaria
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Nuevo proyecto de ley informes comerciales propone modificar el art. 26 de la ley 25.326

Posted: septiembre 13th, 2006 | Author: | Filed under: Argentina, Informes comerciales, Proyecto de Ley | No Comments »

PROTECCION DE DATOS PERSONALES – LEY 25326 -. MODIFICACION DEL ARTICULO 26 DE INFORMACION CREDITICIA. Exp : 5055-D-06 Presentado por Dip. Garcí­a, ascariasis Marí­a Teresa (PJ – Bs As 2005/09)

El proyecto propone borrar a quienes pagan la deuda, con lo cual se reduce el plazo del derecho al olvido a cero años. En caso de no pago el plazo se reduce de 5 a 3 años. Se obliga a notificar al titular de los datos el ingreso del dato. En _itálica_ están marcados los cambios en relación al actual “artí­culo 26 de la ley 25.326″:http://www.habeasdata.org/ley25326.

*Proyecto*

Articulo 1: Sustituyese el articulo 26 de la Ley N 2536 por el siguiente Texto:

*Articulo 26. -“ (Prestación de servicios de información crediticia).*

1. En la prestación de Servicios de información crediticia sólo pueden tratarse datos personales de carácter patrimonial relativos a la solvencia económica y al crédito, obtenidos de fuentes accesibles al público o procedentes de informaciones facilitadas por el interesado o con su consentimiento _y el tratamiento sea realizado por sujetos autorizados por la Autoridad de aplicación_.

2. Pueden tratarse igualmente datos personales relativos al cumplimiento o incumplimiento de obligaciones de contenido patrimonial, facilitados por el acreedor o por quien actúe por su cuenta o interés, _quienes deberán notificar al titular de los datos con una antelación no menor a quince dí­as al tratamiento y/o cesión de sus Datos_.

3. A solicitud del titular de los datos, el responsable o usuario del banco de datos, le comunicará en forma gratuita las informaciones, evaluaciones y apreciaciones que sobre el mismo hayan sido comunicadas durante los últimos dos años y el nombre y domicilio del cesionario en el supuesto de tratarse de datos obtenidos por cesión.

4. Sólo se podrán archivar, registrar o ceder los datos personales que sean significativos para evaluar la solvencia económico-financiera de los afectados durante _los últimos tres años_. Cuando el deudor cancele o de otro modo extinga la obligación, los datos relativos al incumplimiento _deberán ser eliminados del registro dentro de los treinta dí­as_.

5. La prestación de servicios de información crediticia no requerirá el previo consentimiento del titular de los datos a los efectos de su cesión, ni la ulterior comunicación de esta, cuando estén relacionados con el giro de las actividades comerciales o crediticias de los cesionarios, _sin prejuicio de la constancia de notificación previa establecida en el inciso 2) del presente artí­culo_.

_6. En los casos de prestación de información crediticia, el titular de los datos podrá solicitar al titular del banco de datos el bloqueo preventivo de la información relativa a sus incumplimientos, alegando el cumplimiento o la inexistencia de la obligación, debiendo acreditar dicha circunstancia dentro de 10 dí­as, mediante la presentación de la documentación correspondiente. Caso contrario o de resultar insuficiente a criterio del titular del banco de datos la documentación acompañada, cesará el bloqueo de la información._

*FUNDAMENTOS*

Sr. Presidente

No cabe duda que la información relativa a la actuación comercial y financiera de las personas ha adquirido un lugar relevante en el sistema económico actual.

Resulta destacable que el intercambio de bienes y servicios se sustenta en gran medida en la posesión de información y en la posibilidad de compartir dicha información.

Ahora bien. Si el uso que se hace de dicha información no resulta diligente, el daño al sistema de intercambio puede ser tan importante como la propia falta de información.

Asimismo, si bien la agilidad en el intercambio de la información resulta un valor aceptado en la economí­a moderna, resulta indudable que tal intercambio no puede afectar en modo alguno, derechos constitucionales, tales como el derecho de defensa, considerado este en sentid amplio.

La Ley N: 25326 tiene por objeto la protección integral de los datos personales asentados en archivos, registros, bancos de datos, u otros medios técnicos de tratamiento de datos, sean éstos públicos o privados destinados a dar informes, para garantizar el derecho al honor y a la intimidad de las personas, así­ como también el acceso a la información que sobre las mismas se registre, de conformidad a lo establecido en el articulo 43, párrafo tercero de la Constitución Nacional.

En lo relativo a la información relativa al cumplimiento o incumplimiento de obligaciones patrimoniales y a los servicios de información crediticia, el articulo 26 de la Ley citada, contiene los parámetros básicos de desenvolvimiento del sistema.

Luego de varios años de vigencia en el articulo 26 citado.

En efecto, atento la dinámica actual, resulta conveniente la reducción de los plazos del inciso 4) por considerar extensos los actualmente vigentes.

También se establece la necesidad de notificación previa al tratamiento o cesión de los datos (inciso 2). Esta modificación resulta necesaria a los efectos de introducir, dentro de la especial naturaleza de la cuestión, de una instancia previa de notificación, que en algún modo, viene a asegurar el derecho constitucional de defensa. Consideramos que así­ como se debe asegurar este derecho tanto en sede administrativa o judicial, debe extenderse su protección a la dinámica propia de estos sistemas de información, tanto por la importancia que los mismos han adquirido en la vida de las personas, como por tratarse de una actividad sujetas a una especial regulación por parte del estado, en atención a los valores en juego.

También se encuentran ligados a los mismos fundamentos, la incorporación de un inciso 6) al articulo 26, en donde se establece un mecanismo de bloqueo preventivo -“ sin necesidad de acudir a instancia judicial o administrativa- de modo de dar posibilidad al posible afectado de una información errónea, a que acredite su real situación. Claro que este bloqueo preventivo esta sujeto a un plazo perentorio, dentro del cual, de no acreditarse mediante la documentación pertinente la situación alegada por el peticionante, se libera la provisión o cesión de la respectiva información.


Condena por daño moral por errónea información

Posted: septiembre 8th, 2006 | Author: | Filed under: Argentina, Casos, Informes comerciales | No Comments »

CNCOM SALA C
En Buenos Aires, and a los 14 dí­as del mes de julio de 2006 reunidos los Sres. Jueces de Cámara en la Sala de Acuerdos fueron traí­dos para conocer los autos seguidos por -SAK LILIANA SONIA C/CITIBANK NA S/ORDINARIO-
(Expte. Nï‚° 22904/99) en los que al practicarse la desinsaculación que ordena el artí­culo 268 del Código Procesal, ed Civil y Comercial de la Nación, resultó que la votación debí­a tener lugar en el siguiente orden. Doctores Di Tella, Caviglione Fraga y Monti.
El señor Juez de Cámara Dr. Di Tella no interviene en el presente acuerdo por encontrarse en uso de licencia (art.109 R.J.N.).
Estudiados los autos la Cámara plantea la siguiente cuestión a resolver.
* ¿Es arreglada a derecho la sentencia apelada de fs. 694/722?
El Sr. juez de Cámara Dr. Bindo B. Caviglione Fraga dice:
I.- La sentencia de fs. 694/722 hizo lugar parcialmente a la demanda promovida por Lilia Sonia Sak contra Citibank NA y, en su mérito, condenó a ésta a abonar al actor la suma de $87.444 en concepto de daño emergente, daño moral y daño psicológico derivados de la negligente actuación de la entidad bancaria, en cuanto omitió informar en tiempo oportuno el cese de la condición de la actora como deudor -incobrable- del sistema financiero. Para así­ decidir, la anterior sentenciante consideró acreditado que el actor, con fecha 11-2-1997, canceló la deuda que habrí­a motivado su inclusión en la base de datos de cuentacorrentistas inhabilitados y que la entidad demandada recién lo informó en mayo de 1999.

En cuanto a los rubros indemnizatorios, entendió que si bien se hallaban acreditadas las dificultades financieras de la actora para terminar la obra comenzada en 1998, consideró que ello no encontraba su única causa en la conducta negligente de la demandada, sino que habrí­an concurrido circunstancias personales de la actora, derivadas de -su incapacidad para afrontar y llevar adelante, objetivamente, las tareas que emprendió-. Con ese fundamento, desestimó la indemnización solicitada en concepto de las mayores tasas que abonó por recurrir al crédito privado, y las pérdidas concernientes al menor valor de los alquileres e imposibilidad de alquilar los locales. Sin embargo, admitió parcialmente la diferencia reclamada por la venta de los locales a un valor menor que el de plaza, toda vez que consideró que la conducta de la demandada pudo incidir como factor coadyuvante, cuantificando el perjuicio en $54.000 (40% de la pérdida invocada). A su vez, hizo lugar a los rubros daño moral y daño psicológico por la suma de $34.000. Por último, rechazó el pedido de repotenciación del crédito, con fundamento en que la pérdida del valor de la moneda encuentra debida recompensa en la tasa de interes fijada, y en consecuencia rechazó el planteo de inconstitucionalidad del art. 7 de la ley 23.928 y art. 4 de la ley 25.561. Fijó los intereses a partir de la fecha de notificación de la demanda.
II.- Apelaron ambas partes. La actora expresó agravios a fs. 739/757, los que merecieron la réplica de la demandada a fs. 768/773. Los agravios de esta última obran a fs.762/766, que no fueron contestados por su contraria.

La actora se agravia en primer término por el rechazo parcial del reclamo por daño emergente. Sostiene que contrariamente a lo dispuesto por la juez -a quo-, se ha demostrado que, debido a su condición en el Veraz, se vio obligada a recurrir al crédito privado, debiendo abonar tasas notablemente superiores a las del mercado. Expresa que por ser ello un hecho notorio no requiere que sea probado. En segundo término, sostiene que la sentenciante se apartó arbitrariamente de la tasación realizada por el perito a fs.608/612 al fijar el menor valor en que debió vender sus locales en un 40% del monto reclamado. Al respecto, alega que no tuvo en cuenta que se vio obligada a vender al primer oferente, atento a la imposibilidad de obtener un crédito público. En ese orden, se queja respecto del rechazo del rubro -menor valor locativo- e imposibilidad de alquilar, toda vez que la magistrada -a quo- no consideró que debido a la imposibilidad de continuar la construcción estuvo imposibilitada por dos años de alquilar los locales.
En cuarto lugar, impugna el rechazo de la solicitud de repotenciación del crédito y el planteo de inconstitucionalidad del art. 7 de la ley 23.928 y art. 4 de la ley 25.561. Por otro lado, sostiene que los intereses deberán ser fijados desde la fecha en que la demandada debió comunicar el cese de la inhabilitación y no, desde la interposición de la demanda. Finalmente, se agravia de la imposición de costas, debido a que, habiendo obtenido un pronunciamiento favorable en lo sustancial, corresponde que sean impuestas en su totalidad a la demandada.

Citibank, por su parte, señala no ser la única responsable de la inserción de la actora en el Veraz, toda vez que el Banco Rí­o y el Bankboston también la informaron como deudora en el año 1998. Por otro lado, sostiene que la venta de los locales a un precio inferior al de mercado no ha sido probada, pues entiende que la prueba testimonial no es el medio idóneo para su acreditación y que la pericial de tasación no fue debidamente fundada por el experto. En ese sentido, señala que a la fecha de las supuestas ventas, la actora habí­a obtenido tres préstamos privados con el fin de terminar los locales, lo cual demuestra la inexistencia de la urgencia en obtener el dinero que señaló la actora. Por último, considera que no se acreditó el daño psicológico y moral, con fundamento en que la perito psicóloga no tuvo en cuenta que la actora tení­a graves problemas financieros aún antes de febrero de 1997, los cuales seguramente debieron influir en su estado psicológico.
III.- Corresponde examinar, en primer término, el agravio de la demandada en cuanto cuestiona el grado de responsabilidad que le fue asignada en la sentencia, para luego, de ser procedente, tratar las restantes quejas referentes a los rubros indemnizatorios.
La demandada cuestiona que en la sentencia se haya indicado al Citibank como el único responsable de la inserción de la actora en el Veraz, ya que entiende que se demostró que el Banco Rí­o y el Bankboston también la informaron como deudora morosa.

Resulta de interés señalar que en tanto fue acreditada la negligencia de la entidad demandada, ante la ausencia de una actitud diligente destinada a comunicar al Banco Central la cancelación de la deuda que habí­a motivado la inclusión de la actora en la base de datos de cuentacorrentistas inhabilitados (fue cancelada la deuda en febrero de 1997 y el banco lo informó recién en junio de 1999), Citibank NA debe responder por los daños causados con su proceder a la accionante. Allí­ radica el fundamento de la responsabilidad asignada por la sentenciante por no haber actuado con la diligencia y profesionalidad que le era exigible (conf. arts. 512, 902, 1109 y concs., Cód. Civil). Atento a ello, carece de relevancia que otros bancos también hubieran informado a la actora como deudora, más aún habida cuenta que no fuera controvertido, en el -sub lite- los motivos por los cuales fue informada como morosa al Banco Central (v. demanda, fs. 7).
En consecuencia, corresponde desestimar el primer agravio de la demandada.
IV.- Cuadra ahora, analizar las quejas relacionadas con la cuantí­a de los rubros indemnizatorios.
En primer término, la actora cuestiona el rechazo de la indemnización en concepto de las mayores tasas de interés que debió abonar en los créditos privados. Al respecto, si bien es un hecho conocido por la generalidad de las personas que las tasas de interés en el ámbito privado son superiores en relación con las que cobran las entidades bancarias, también se debe tener presente que la diferencia varí­a de acuerdo a las condiciones particulares que en cada caso pacten los contratantes. Ello es lo que le correspondí­a demostrar a la recurrente, conforme el principio del art. 377 del Código Procesal, toda vez que de las constancias de la causa no se advierte ningún elemento que determine la diferencia reclamada. En efecto, la actora realiza un cálculo de acuerdo a las tasas que cobra el Banco Rí­o de la Plata en las operaciones en descubierto (fs. 749 y vta), pero en ningún momento se vislumbran elementos relacionados con los créditos hipotecarios que efectivamente solicitó, que fundamenten la suma solicitada. Confirma lo expuesto, el peritaje contable, en el que el experto (ver fs. 577, rta. 8) pone de resalto la falta de elementos para arribar a la diferencia pretendida en la demanda.

En estas circunstancias, no procede una estimación judicial en los términos del art. 165 del Cód. Procesal, toda vez que dicha potestad se halla supeditada al requisito de que se haya producido prueba atendible acerca de la existencia de los perjuicios (Palacio, -Derecho Procesal Civil-, Bs. As. 1975, t. IV, pág. 443). Ante ello, este agravio también debe ser desestimado.
V.- En lo que se refiere al menor valor de venta de los locales, dicho rubro ha sido apelado por ambas partes, la actora solicita su elevación, mientras que su contraria cuestiona su procedencia.
Al respecto, corresponde señalar que la juez -a quo- realizó un análisis pormenorizado de la prueba obrante en autos a fin de tener por acreditada la crisis económica aducida por la actora (pruebas testimonial en fs. 246, 249 y 266, documental en fs. 84, 86/102 y pericial en fs. 612 y 588/591), por lo que los agravios de la demandada en este sentido no resultan atendibles. Asimismo, la juez originaria, entendió que la conducta de la demandada no fue la única y determinante causa de dichos perjuicios (v. fs. 710, considerando 2). Tal circunstancia -que no fue motivo de agravios-, fue considerada a los fines de estimar el monto resarcitorio, reduciendo la indemnización pretendida en la demanda.

En ese orden, se advierte que la sentenciante no se apartó de la tasación realizada por el perito (ver fs. 624), sino que, al haber determinado que la conducta de la demandada concurrió en la producción de dicho daño, realizó una estimación en relación a la incidencia causal que le corresponde, atribuyendo al banco un 40% del perjuicio reclamado en la demanda. Conforme a ello, cabe concluir que la suma establecida en la sentencia resulta adecuada a las circunstancias del caso, habida cuenta que la prolongada inhabilitación concurrió, si no a generar, a acentuar la crisis financiera de la demandante, y cabe considerar a la pérdida de su crédito como factor necesario de esa crisis. Por ello, el resarcimiento pretendido es procedente únicamente en la medida de la responsabilidad de la demandada.
En razón de lo expuesto, corresponde confirmar la sentencia en punto a la procedencia de la indemnización de los daños relacionados con el menor valor de venta de los locales, y a su cuantí­a, pues se muestra acorde con los antecedentes del caso (arg. art. 165 Código Procesal).
VI.- Con arreglo a esta lí­nea de interpretación, también resulta procedente la indemización reclamada en concepto de la pérdida o imposibilidad de alquilar los locales en la misma medida que el anterior rubro. En efecto, de acuerdo al argumento de la magistrada -a quo- para determinar la procedencia de la indemnización por el menor valor de venta de los locales, cabe concluir que, habida cuenta que el emprendimiento comercial de la actora tení­a como función la venta o alquiler de los locales en construcción, y que la falta de crédito concurrió a imposibilitar la finalización de la obra, resulta evidente que si la falta de crédito repercutió en forma negativa en el valor de venta de los locales, también lo hizo con relación a su alquiler.
Por lo tanto, de acuerdo con el criterio de estimación prudencial del daño previsto por el art. 165 del Cód. Procesal, corresponde hacer lugar a este rubro, en un 40% de la suma pretendida por la actora, por $5.040.

VII.- La actora se agravia del rechazo del planteo de inconstitucionalidad de los arts. 7 de la ley 23.928 y 4 de la ley 25.561, en cuanto prohí­ben la indexación de deudas. Al respecto, cabe señalar que, toda vez que la tasa de interés fijada en la sentencia es positiva, no se advierte la configuración de un perjuicio a la demandante susceptible de producir un menoscabo de su derecho de propiedad que justifique la declaración de incostitucionalidad pretendida. A lo que corresponde añadir que según reiterada jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la declaración de inconstitucionalidad de un precepto legal constituye la más delicada de las funciones susceptibles de encomendarse a un tribunal de justicia, configurando un acto de suma gravedad que debe ser considerado como ultima ratio del orden jurí­dico, por lo que no cabe formularle sino cuando un acabado examen del precepto conduce a la convicción cierta de que su aplicación conculca el derecho o la garantí­a constitucional invocados (Fallos: 320:417, 325:1981, 285:322, entre muchos otros).
Por lo tanto, corresponde desestimar este agravio de la demandante.
VIII.- En lo que se refiere al último agravio de la demandada, cabe señalar que, si bien el recurrente comienza su queja (v. fs. 764 vta., ap. 3.3) cuestionando el monto indemnizatorio en concepto de daño moral y daño psicológico, sólo desarrolla sus fundamentos respecto del último rubro, por lo que corresponde examinar únicamente lo atinente al daño psicológico.

El monto de la condena por dicho concepto ($8.444) si bien responde a lo solicitado por la actora en su demanda (fs.16, ap. V.c), encuentra sustento en el tratamiento aconsejado por la perito psicóloga (fs.445, rta. 3), y en sus conclusiones en cuanto a que los padecimientos de la accionante están -directamente relacionados con el hecho que motiva este juicio-. En tal sentido, más allá de que los problemas financieros de la actora comenzaron con anterioridad a la fecha en la que la demandada debió comunicar el cese de la inhabilitación, es dable considerar que como consecuencia de la conducta negligente de ésta, permaneció en tal condición por más de dos años (desde 19.2.97 hasta 15.6.99, v. fs. 274), circunstancia que de acuerdo con la profesión y proyectos que tení­a la accionante, fue suficiente para provocar los perjuicios descriptos en la pericia mencionada.
En ese contexto, la suma fijada en la sentencia se aprecia razonable de acuerdo con el criterio de estimación prudencial del daño previsto por el artí­culo 165 del Código Procesal.
Corresponde, en consecuencia, desestimar la queja de la demandada.
IX.- En relación con los intereses del capital de condena, corresponde admitir el recurso de la actora y modificar la sentencia apelada en el sentido que tales réditos deben calcularse desde la fecha de la inhabilitación injustificada, porque tal es el momento en que se acaeció el hecho dañoso cuyas consecuencias dieron origen al reclamo resarcitorio de autos.
X.- Por último, en cuanto a las costas, tiene resuelto esta Sala que en las acciones por daños y perjuicios -como el caso sub lite-, aquéllas deben imponerse a la parte que con su proceder dio motivo al pedido resarcitorio, conforme una apreciación global de la controversia y con independencia que las reclamaciones del perjuidicado hayan progresado parcialmente con relación a la totalidad de los rubros o montos pretendidos, sin que quepa sujetarse en esta materia a rigurosos cálculos aritméticos (v. en tal sentido esta Sala, 14.2.91, in re -Enrique R. Zenni y Cí­a. S.A. c/Madefor S.R.L. y otro s/ordinario-, 22.12.99, in re -Burgueño, Walter Ricardo c/Banco Mercantil S.A. s/ordinario-, entre muchos otros).
En razón de ello, deberá modificarse la sentencia apelada en cuanto a las costas, que deben ser impuestas en su totalidad a la demandada.

XI.- Por ello, voto por la confirmación de la sentencia apelada, con las modificaciones dispuestas en los apartados VI, IX y X. Con costas de alzada a cargo de la demandada (art. 68, Cód. Procesal).
Por análogas razones el Señor Juez de Cámara Doctor José Luis Monti adhiere al voto anterior.
Con lo que termina este Acuerdo que firman los Señores jueces de Cámara, Doctores, J. L. Monti, B. B. Caviglione Fraga, Ante mi: Jorge A. Juarez.
Es copia del original que corre a fs. del libro nï‚° de Acuerdos de la Sala -C- de la Excelentí­sima Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial de la Capital Federal.

Buenos Aires, de julio de 2006
Y VISTOS:
Por los fundamentos del Acuerdo que antecede, se confirma la sentencia recurrida, con las modificaciones dispuestas en los apartados VI, IX y X. Las costas correspondientes a esta instancia, se imponen a la demandada.
El señor Juez de Cámara Dr. Di Tella no interviene en el presente acuerdo por encontrarse en uso de licencia (art. 109 R.J.N.).


Nuevo fallo sobre derecho al olvido

Posted: agosto 29th, 2006 | Author: | Filed under: Argentina, Casos, Informes comerciales | No Comments »

*LEY 25.326. Acción de protección de datos. Bases de datos de riesgo crediticio. Derecho al olvido*
Nuevo fallo sobre derecho al olvido reitera el criterio que el plazo de 5 años del art. 26 se cuenta desde la mora de la obligación informada.


“Garcí­a Sigal Ernesto Alberto c/ Banco Central de la República Argentina y otros s/ habeas data” – CNCONTADMFED – SALA III – 21/03/2006

Buenos Aires, approved 21 de marzo de 2006.
Y VISTOS:
Para resolver los recursos de apelación interpuestos a fs. 164 y fs. 172 contra la sentencia de fs. 159/160 y
CONSIDERANDO:
I. Que el señor Ernesto Alberto Garcí­a Sigal promovió acción de habeas data contra la Organización Veraz S.A., el Banco Supervielle Societe Generale S.A. y el Banco Central de la República Argentina con el objeto de tomar conocimiento de la información crediticia referida a su persona que constaba en los registros o bases de datos de las entidades demandadas y de lograr su supresión en caso de que excediera el plazo legal de 5 años establecido en el articulo 26, apartado cuarto de la “ley 25.326″:http://www.habeasdata.org/ley25326.

II. Que el señor juez de primera instancia admitió la acción intentada contra el Banco Supervielle Societe Generale S.A. y la rechazó respecto del Banco Central y la Organización Veraz. Las costas las impuso a los vencidos.

Para decidir de ese modo tuvo en consideración que el actor habí­a renunciado expresamente a ejercer la facultad reconocida en el artí­culo 42 de la ley 25.326 por lo que, atento a que Veraz y el Banco Central habí­an contestado oportunamente los pedidos de información cursados mediante cartas documento e informado los datos obrantes en sus registros y su origen en información obtenida por el Banco Supervielle, la acción ejercida contra aquéllas habí­a carecido de objeto. Además puntualizó que la acción, en supuestos de supresión, rectificación o actualización de datos suministrados por entidades financieras en los términos del “artí­culo 5* °, inciso 2* ° de la ley 25.326″:http://www.habeasdata.org/ley25326, debí­a ejercerse ante la entidad cedente que fuera parte de la relación jurí­dica a que se referí­a el dato impugnado.
En cuanto al Banco Supervielle sostuvo que esa entidad no habí­a contestado el requerimiento de información oportunamente cursado por el amparista, por lo que la iniciación de la presente causa habí­a tenido origen en su inactividad.

III. Que, contra esa decisión, la actora y el Banco Supervielle interpusieron sendos recursos de apelación (fs. 164/167 vta. y 172/173vta., respectivamente).

IV. Que la demandante indicó que ella no habí­a renunciado a pretender la supresión de la información y que no era menester ampliar su demanda dado que tal petición ya estaba contenida en la oportunamente presentada. Agregó que al manifestar que “no ha pretendido ejercer la facultad prevista por el artí­culo 42 de la ley 25.326″ simplemente habí­a expresado que su escrito no debí­a ser asemejado a un pedido de ampliación de demanda sino a un requerimiento de sentencia definitiva, por lo que la juez habí­a arribado a una conclusión apresurada e imprecisa sin mediar renuncia categórica del interesado a la petición original.
Agregó que las codemandadas habí­an contestado en sus informes ambas pretensiones, por lo que carecí­a de sentido presentar una ampliación de demanda.
Por otra parte entendió que aún cuando hubiera desistido del pedido de supresión de los datos tampoco correspondí­a el rechazo de la acción contra Veraz y el Banco Central dado que esas entidades sólo le habí­an comunicado el resultado de las evaluaciones por ellas practicadas de acuerdo a sus parámetros pero no el preciso origen y detalle de la información cuestionada, es decir, no habí­an expresado la causa, origen o año de la obligación en cuestión.
Finalmente se agravió por la imposición de las costas.

V. Que, por su parte, el Banco Societé Generale S.A. se agravió de que el a quo hubiera considerado que no habí­a cumplido con el requerimiento de información cuando habí­a ofrecido prueba instrumental en poder de terceros y no se le habí­a hecho lugar. Indicó que el juez carecí­a de competencia para declarar la prescripción de la deuda y ordenar su supresión de la base de datos. También cuestionó la imposición de las costas.

VI. Que, ante todo, cabe recordar que el 28 de noviembre de 2001 el señor Ernesto Alberto Garcí­a Sigal promovió acción de habeas data con el objeto de obtener la información referida a su persona y lograr su supresión si los datos informados excedí­an los 5 años previstos en el “artí­culo 26 de la ley 25.326″:http://www.habeasdata.org/ley25326 (conf. fs. 2/4 vta. y acápite I de este decisorio).
Señaló en esa oportunidad el actor que un informe emitido por Veraz lo calificaba como “irrecuperable” y que la información allí­ contenida provendrí­a de una obligación pendiente con el Banco Supervielle, con quien habí­a quedado desligado de todo ví­nculo contractual en julio de 1995, no habiendo sido jamás constituido en mora ni demandado por la obligación pendiente de cancelación. Por ello, aun desconociendo el origen certero de esa información, entendí­a que su antigí¼edad habilitaba la inmediata supresión.

VII. Que la entidad financiera mencionada, al producir su informe a fs. 76/80, señaló que la deuda obedecí­a a un saldo impago de la tarjeta Visa, que habí­a quedado constituido automáticamente en mora con el incumplimiento el 31 de julio de 1995 y que habí­a pasado a estado de “precontencioso” el 9 de abril de 1998. Hizo referencia, además, a las misivas que el deudor le habí­a cursado, indicando que en la segunda invocaba la prescripción liberatoria de la deuda, olvidando que con la primera habí­a interrumpido el curso de esa prescripción.
Por su parte el Banco Central manifestó que era un tercero ajeno a la cuestión debatida, no existiendo ví­nculo alguno con el actor (fs. 60/69).
Finalmente, Organización Veraz S.A. informó que el actor registraba una situación irregular informada por Radiocomunicaciónes Móviles S.A. concerniente a un atraso en factura impaga, informada en febrero de 2002, con origen en el mes anterior, que se excluirí­a una vez cancelado el atraso, y saldos impagos de créditos con el Banco Supervielle, datos éstos tomados de la central de deudores del Banco Central (fs. 131/143).

VIII. Que, corrido el pertinente traslado a la actora (fs. 149), ésta solicitó que se dictara sentencia (fs. 151). El tribunal le solicitó que aclarara si esa petición importaba ejercer la facultad prevista en el artí­culo 42 de la ley 25.326, atento a haber tomado conocimiento de las razones por las cuales se habí­a incluido la información cuestionada (fs. 152), a lo que respondió que no habí­a pretendido ejercer tal facultad, requiriendo el dictado de la sentencia de acuerdo a lo previsto en el artí­culo 43 de esa ley (fs. 154).

IX. Que, en primer término, se debe examinar si la manifestación del actor de fs. 154 importó desistir de su pretensión supresoria de la información contenida en el registro.
A tal efecto cabe indicar que en el artí­culo 42 de la ley 25.326 se dispone que “contestado el informe, el actor podrá, en el término de tres dí­as, ampliar el objeto de la demanda solicitando la supresión, rectificación, confidencialidad o actualización de sus datos personales, en los casos que resulte procedente a tenor de la presente ley, ofreciendo en el mismo acto la prueba pertinente. De esta presentación se dará traslado al demandado por el término de tres dí­as”.
En el caso ha quedado claro que el señor Sigal inició la acción incluyendo en su objeto la eliminación de los datos que registraran origen superior a 5 años e individualizó especialmente el saldo deudor con el Banco Supervielle. A su vez, al contestar el traslado correspondiente, esa entidad brindó las razones por las que a su entender la deuda estaba incluida en la base de datos y fundó su posición acerca de la prescripción invocada.
En consecuencia, requerir a la actora una ampliación de demanda se presentarí­a en el caso, atento al modo que quedó trabada la litis y a las posiciones asumidas, como un excesivo rigor formal, incompatible con la garantí­a de defensa en juicio y el adecuado servicio de justicia.

X. Que, por tanto, corresponde examinar los restantes agravios del actor.
En primer término debe destacarse que la información que brinda la Central de Riesgo e Información Crediticia del Banco Central tiene origen en los datos y calificación que efectúan las diversas entidades financieras respecto de sus clientes (confr. circulares B.C.R.A. A 2216 y A 2389).
Por lo tanto, el organismo rector del sistema financiero sólo puede proceder a cambiar los datos acerca del actor en la medida en que el banco que se haya vinculado con el deudor haya brindado nueva información acerca de la situación y calificación (a pedido del interesado o de oficio). Ello es así­, dado que de la normativa aplicable al caso no surge que el Banco Central tenga facultades para modificar por sí­ o revisar los datos aportados por las distintas entidades bancarias o financieras (conf. esta Sala, “Barravecchia, Santos José c/ B.C.R.A.)”, 25 8 98).
En consecuencia, el Banco Central no resulta responsable por la inclusión de la información en la base de datos, toda vez que no compete a ese organismo procesar y evaluar lo informado por las entidades financieras.
Sin embargo, esa circunstancia no implica que sea un tercero ajeno a la litis, toda vez que es él quien, en definitiva, debe quitar de la base la información que ha sido considerada equivocada, irrazonable o falsa.
Semejantes consideraciones cabe efectuar respecto de la Organización Veraz S.A. toda vez que, en el caso, ella se limitó a dar a conocer la información que surgí­a del registro del Banco Central.

XI. Que, ello asentado, se debe determinar si corresponde ordenar la supresión de la información referida al saldo impago de la tarjeta de crédito de la base de datos del organismo rector del sistema financiero y por tanto también de Veraz S.A.
Al respecto es dable precisar que en el artí­culo 26, apartado 4 de la ley 25.326 se prevé que “(s)ólo se podrán archivar, registrar o ceder los datos personales que sean significativos para evaluar la solvencia económico financiera de los afectados durante los últimos cinco años. Dicho plazo se reducirá a dos años cuando el deudor cancele o de otro modo extinga la obligación, debiéndose hace constar dicho hecho”.
De este modo el legislador ha consagrado el derecho al olvido de quienes registran o registraron una deuda en una base de datos, independientemente de su exigibilidad, fijando plazos diferentes para uno u otro supuesto (conf. en este sentido, CCYCFed, Sala 3, “Napoli Carlos Alberto c/ Citibank N.A.”, 3 11 05; esta Cámara, Sala III, “Girella, Juan José c/ BCRA”, 4 2 05 y “Gross, Rodolfo Remigio”, 7 2 05)
No se trata como parecerí­a entenderlo el Banco Societé Generale de la prescripción de la deuda sino simplemente de su antigí¼edad a los efectos de su mantenimiento en en el registro de datos. Adviértase que aún cuando la deuda hubiera sido saldada deberí­a figurar en el sistema aunque por un plazo menor.
En consecuencia, no se trata de que el tribunal examine la relación contractual entre el actor y la entidad demandada y la exigibilidad del cumplimiento de las obligaciones pendientes. Simplemente se debe determinar si la información respecto de esa deuda hállese prescripta o no debe figurar en los registros en cuestión atento a la antigí¼edad que registra.
Y, en tal sentido, parece claro que si la deuda se originó y devino exigible el 31 de julio de 1995 tal como lo sostiene la demandada al momento de iniciación del presente juicio se hallaba cumplido el plazo de 5 años previsto en el artí­culo transcripto supra.

Por todo lo expuesto SE RESUELVE: modific la sentencia apelada, manteniendo lo decidido en la anterior instancia y ordenando al Banco Central de la República Argentina y a la Organización Veraz que retiren de la base de datos de riesgo crediticio al señor Garcí­a Sigal. Costas de ambas instancias a cargo de la la co demandada Banco Societé Generale y por su orden respecto del BCRA y Organización Veraz.
La Dra. Marí­a Jeanneret de Pérez Cortés no suscribe la presente por hallarse en uso de licencia (art. 109 del R.J.N.).
Regí­strese, notifí­quese y devuélvase.//


Diputada Marco del Pont presenta proyecto de ley

Posted: agosto 28th, 2006 | Author: | Filed under: Argentina, Informes comerciales, Proyecto de Ley, Público en general | Comentarios desactivados

PROYECTO DE LEY – PROTECCION DE DATOS PERSONALES – LEY 25326 -. MODIFICACIONES, side effects SOBRE TRATAMIENTO ESPECIFICO PARA OBLIGACIONES FINANExp : 4539-D-06

Presentado por :

Marco Del Pont, medications Mercedes Capital Federal
2005/09

El Senado y Cámara de Diputados, epidemic

Incorporación de modificaciones a la ley 25.326 y tratamiento especí­fico para obligaciones financieras de Pequeñas y Medianas Empresas.

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